Nuestra función en el FLM es servir sexualmente a las féminas de la banda allí cuando lo deseen, así como si es a todas horas, incluso sirviendo en bacanales con multiples miembras. Nuestros nabos tienen que estar preparados en todo momento.
Aquí está vuestro en-gay-puchado listo para disfrutar de los más viciosos placeres (Nombre y encapuchado cortesía de la Gran Sacerdotisa Herética Seminaris, culpable de haberme introducido en esta secta orgiástica de pecadores y tunantes).