Las propias glam models saben que no van a poder vivir de esto toda la vida, y en vista de lo efervescente de su carrera la mayoría deciden retirarse de las portadas de las revistas mientras sus atributos todavía son firmes y jugosos. Ese es su caso, y por ello se ha querido despedir de la forma que mejor sabe: haciendo un topless mareante para la revista Zoo. Tras las fotos, os dejo algún regalito más.