| Al cuarto día Dios creó el voto aleatorio. "Oh, esto sí va a ser divertido", pensó Dios. |
Venga, reconocédlo. Seguro que más de una vez habéis hecho gilipolleces delante de la cámara de fotos de la atracción de turno, es todo un clásico. Pero estoy también seguro de que pocas fotos salieron tan “bien” como estas.