| Jonéame, una web más transparente que un espéculo vaginal |
La estatuilla (obra de un escultor local al cual según dicen le gusta experimentar con sus propias heces) lo recibió simbólicamente Faustino López Robles, un pastelero/repostero gay que no siente ningún orgullo de serlo. “Soy maricón, sí, pero no gilipollas, por eso recibo este premio gustosamente y voy a usarlo para romper el escaparate de la primera librería gay que vea”.
Salen a la calle porque quieren que se les vea como son: lesbianas. Su condición les causa "precariedad", "exclusión" y "empleos de escasa calidad", aseguran, pero luchan por su visibilidad.
elpais.com/articulo/madrid/Soy/lesbiana/vengo/vea/elpepiespmad/2009053/
La realidad, supera el cachondeo