Hace nueve meses que Frederic Sants, auxiliar administrativo de la Generalitat de Cataluña, no regresa a su puesto de trabajo. El motivo no es una baja laboral ni un despido: según parece, salió a desayunar el 3 de febrero del año en curso y todavía no ha vuelto. Aún permanece en el bar Sky, muy cercano a su oficina, sentado en la barra y comiéndose un bocadillo de jamón.