| Dios mio, los cheetos se han vuelto azules |
El padre Rosendo, natural de Benalmádena, tenía muy preocupados a sus paisanos porque su comportamiento era, de un tiempo a esta parte, “claramente errático, disperso y, sin ánimo de ofender, diríase también que propio de quien gusta de empinar el codo con desaforado frenesí”, en palabras del alcalde de la localidad, Enrique Moya. Un informe elaborado por expertos del Vaticano revela que el motivo de su extraña conducta se debe a que el cura ha sido poseído por el espíritu de Johnnie Walker sin que se sepa cómo.