A la hora de grabar una escena porno, lo primero que necesitas es una calculadora. Tal y como están hoy las cosas, y con el modelo de negocio actual, basado principalmente en internet, o eres realista con los números o puedes tener un tropezón considerable. Sin embargo, lo que a primera vista parece una actitud lógica y prudente, se ha convertido en la mayoría de los casos en racanería y una alarmante escasez de presupuesto que termina, inevitablemente, por repercutir en la calidad del producto.