El acto tuvo lugar hace tres días a las 3:25 de la madrugada, en el cual, y con la ayuda de un cortauñas, el Txeriff ejecutó su amenaza practicándose una circuncisión a lo "vasco". Minutos después, y gracias a las llamadas de los vecinos que no podían dormir por los gritos, fue trasladado a un hospital donde se recupera satisfactoriamente de las terribles heridas autoinfringidas. Tras reponerse ofreció una breve rueda de prensa donde volvió a dejar clara su postura y declaró que se hará una chupa con el pellejo.