“Se acerca el verano y la intención es poner en funcionamiento los misiles en zonas donde suele haber muchos insectos de los que pican. Se acabaron las lociones pringosas y los insecticidas, se acabaron los ataques al español de a pie” asegura el general Padilla, que aprovecha para justificar la adquisición de un arma tan potente y cara alegando que “para el Ejército español no hay rival pequeño”