Isabel tiene un problema de comunicación con la gente que le rodea, “no entiendo lo que me dicen y yo tampoco sé lo que les digo”. Caty tiene novio y sueña con independizarse. Jaime es metódico, muy perfeccionista. Jordi paladea la vida a ratos. Antonia tiene dificultad para expresarse. Pilar vive en una residencia para aprender a cuidar de sí misma. Todos ellos, personas muy diferentes entre sí y con edades similares, comparten una misma enfermedad y la pintura como terapia.