La malformación se llama “útero didelfo” y se basa esencialmente en tener dos matrices y dos cérvix, algo que llamó la atención de Steven Hirsch, fundador y propietario de la mayor compañía porno del planeta, Vivid. Así que ni corto ni perezoso decidió escribirle presentándole una jugosa oferta por debutar en el cine porno. «Obviamente eres una mujer extraordinaria y quisiera hacerte una oferta para protagonizar una película producida por Vivid», decía la carta. «Te pagaríamos un millón de dólares por tus servicios.