La Princesa Letizia ha roto con su silencio para acallar todos los rumores que apuntaban a que despilfarraba el dinero de la Casa Real (20.000 € al mes) en ropa y caprichos. “Es cierto que he gastado ese dinero, pero no en vestidos ni joyas. Estamos cambiando el séquito real y ha sido muy difícil contratar a los 17 enanos con sus respectivos ponis“, explicó a los medios.