Greenpeace es la enésima organización no gubernamental que aprovecha el tirón que supone el sexo para persuadir al público y con ello lograr sus objetivos. En este caso el objetivo es concienciar a la gente del problema que supone la tala ilegal de bosques mostrando a una joven de frondosa entrepierna, como salida de una peli hippie de los 70… Una brillante idea que vendría a confirmar el dicho popular de “donde hay pelo, hay felicidad”.