El fanatismo de género de la 4ª autoridad del Estado, la Pta. del Tribunal Constitucional Mª Emilia Casas Bahamonde, hizo que personalmente llamara por teléfono a la presunta asesina Mª Dolores Martín Pozo para brindarle su apoyo, recomendándole que acuda a otras dos feministas fanáticas abogadas de la Asociación Themis ‘muy eficientes’ y ofreciéndole que la llame a ella misma en caso que llegue hasta el TC. Un escándalo de corrupción de género que el Tribunal Supremo se apresuró en tapar.