Los amantes del marisco probablemente se alegren de uno de los efectos secundarios perniciosos del calentamiento global. Un nuevo estudio efectuado por el geólogo marino Justin Ries, muestra que si las emisiones de CO2 se incrementan a niveles extremos, tendremos langostas gigantes. Las langostas y bogavantes toman el carbono del agua y lo usan para fabricar sus exoesqueletos, comenta el geólogo marino Justin Ries, que ha supervisado el estudio. La teoría dice que las langostas deberían de ser capaces de convertir el carbono extra disuelto...