De todas las creaciones del programa espacial soviético, una de las más destacables fue, sin duda alguna, el transbordador espacial Buran. Tras la disolución de la URSS, este proyecto de transbordadores espaciales sería cancelado y las unidades construidas hasta entonces seguirían caminos bien dispares: desde ser destruidas a quedar olvidadas en un almacén de Bahréin. Uno de estos Buran, instalado en 1993 en el centro de Moscú, parece vivir sus últimos días convertido en una ruinosa atracción de feria.