Cuando los medios escasean se suele agudizar el ingenio… En este caso esta pareja de ancianos a falta de ascensor han decidido ni cortos ni perezosos instalar una grúa en su cocina. ¿Para qué? Pues para el marido que está en silla de ruedas y no tiene otro remedio que hacer rápel por la fachada de su edificio montado en la silla.